El equipo de frío del vehículo no alcanza la temperatura: qué revisar antes de detener el reparto
Si la temperatura empieza a subir en una furgoneta frigorífica o un camión de reparto, no es un detalle menor. Puede alterar la ruta, provocar rechazos de mercancía y convertir una pequeña incidencia en una avería costosa. En verano, además, el sistema trabaja con una temperatura exterior más elevada y cualquier problema de puertas, aislamiento, circulación de aire o mantenimiento se hace más evidente.
La reacción correcta no consiste en bajar la consigna al mínimo ni en reiniciar el equipo una y otra vez. Primero hay que identificar qué está ocurriendo, proteger la carga según el protocolo de la empresa y facilitar al taller datos fiables.
Antes de buscar una avería, identifica el escenario
No todos los problemas de temperatura tienen el mismo origen. Empieza por distinguir cuál de estas situaciones se parece más a la tuya:
- El compartimento vacío no alcanza la consigna antes de cargar.
- El equipo alcanza la temperatura, pero la pierde durante la ruta o después de varias entregas.
- La temperatura es correcta en unas zonas y demasiado alta en otras.
- El controlador muestra una alarma, el equipo se detiene o funciona de forma intermitente.
- El aire sale con poca fuerza, aparecen ruidos anormales, hielo excesivo o señales de fuga.
Anota cuándo empezó el problema, la temperatura exterior aproximada, el número de aperturas de puertas y si la incidencia se produce con el vehículo cargado o también en vacío. Esa diferencia orienta mucho mejor la diagnosis que decir simplemente “no enfría”.
1. Comprueba la consigna y registra las lecturas
Verifica que la temperatura programada coincide con la indicada para la carga y que nadie la ha modificado durante la ruta. Anota la consigna, la temperatura que muestra el controlador y la hora. Si el equipo ofrece temperatura de impulsión y retorno, registra ambas sin intentar interpretarlas como temperatura del producto.
La pantalla del equipo no sustituye el control definido en el plan de seguridad alimentaria de la empresa. Si existe sospecha de ruptura de la cadena de frío, hay que seguir ese procedimiento y medir el producto cuando corresponda.
2. No cargues producto caliente esperando que el equipo lo enfríe
Los equipos de transporte frigorífico están concebidos principalmente para mantener la mercancía en la temperatura a la que se carga. No deben utilizarse como sustituto de una cámara para enfriar rápidamente producto que llega por encima de su rango.
Antes de cargar, verifica que el producto ha sido acondicionado correctamente y que el compartimento está preparado. Si la mercancía entra demasiado caliente, el sistema puede funcionar durante mucho tiempo sin alcanzar la consigna y parecer averiado cuando el problema está en el punto de partida.
3. Revisa puertas, juntas y aislamiento
Una puerta mal cerrada, una junta deformada o un golpe en el cerramiento permite la entrada continua de aire caliente y humedad. Recorre visualmente el compartimento y comprueba:
- Que todas las puertas están cerradas y bloqueadas.
- Que las juntas apoyan de forma uniforme y no presentan roturas visibles.
- Que no hay daños recientes en paneles, techo, suelo o marcos.
- Que los desagües no muestran una acumulación anormal y no existe entrada evidente de agua o aire.
Si la temperatura sube sobre todo después de las entregas, revisa también los tiempos de apertura y la organización de la ruta. Un sistema en buen estado puede perder capacidad si las puertas permanecen abiertas más tiempo del necesario.
4. Deja circular el aire alrededor de la carga
El aire frío necesita recorrer el compartimento y regresar al evaporador. Si la mercancía bloquea la entrada o la salida, pueden aparecer zonas calientes aunque el equipo esté funcionando.
- No apoyes cajas o palés contra las salidas de aire ni contra el retorno del evaporador.
- Respeta los espacios de circulación recomendados por el fabricante del vehículo y del equipo.
- Evita sobrecargar el compartimento o crear una pared compacta que impida el retorno del aire.
- Comprueba que los embalajes no se han desplazado durante la ruta.
Una diferencia de temperatura entre distintas zonas puede estar relacionada con la distribución de la carga, pero también con ventiladores, sensores o componentes del sistema. Si el problema se repite con configuraciones correctas, necesita revisión técnica.
5. Ejecuta el pretrip si el equipo dispone de esa función
Muchos controladores incorporan una prueba previa o pretrip que verifica el funcionamiento general y puede devolver un resultado correcto, de revisión o de fallo. Ejecútala únicamente siguiendo el manual específico del equipo.
Antes de borrar una alarma, fotografía o anota el código, la hora y las condiciones en las que apareció. Eliminar el aviso sin registrarlo priva al taller de una pista útil y no resuelve la causa.
6. Haz una inspección visual sin intervenir
Con el equipo detenido y siguiendo las indicaciones del fabricante, observa si hay elementos sueltos, daños, suciedad excesiva, hielo anormal, restos de aceite o líquido, correas deterioradas, ventiladores bloqueados o ruidos que no estaban presentes antes.
No manipules: Los refrigerantes, conexiones eléctricas, componentes presurizados, correas y ventiladores requieren formación y equipos adecuados. No desmontes tapas, no puentes sensores y no realices una recarga de gas sin comprobar antes la causa de la pérdida.
